jueves, 1 de julio de 2010

A mas años, más desengaños

Recuerda la Juana que años atrás, en la "demodesgracia" antes de la dictadura, para las elecciones, al igual que hoy, los candidatos andaban en eso de ¡yo prometo, tu prometes y nadie cumple! Eran los tiempos del "quítate tú para ponerme yo", de la revolución de los empujones, donde ganaban los "mamullones".

Algunos dizque se inventaban cosas malas de la gente buena siguiendo la línea de que todo lo que parece cierto hay que ponerlo en duda. O cómo bien dijo su gurú Maquiavelo, "Todos ven lo que tú aparentas; pocos advierten lo que eres". Los medios, "sueltos de madrina", ya que entonces no había quién le pusiera el cascabel al gato, no dejaban títere con cabeza y todo lo que sabían u otros les decían ahí mismo lo escupían.

Algunos dizque se inventaban cosas malas de la gente buena siguiendo la línea de que todo lo que parece cierto hay que ponerlo en duda. O cómo bien dijo su gurú Maquiavelo, "Todos ven lo que tú aparentas; pocos advierten lo que eres". Los medios, "sueltos de madrina", ya que entonces no había quién le pusiera el cascabel al gato, no dejaban títere con cabeza y todo lo que sabían u otros les decían ahí mismo lo escupían.

Las elecciones eran unos "trepaquesube" memorables, en donde la "prestidigitaición" (los mas prestos en digitar) hacia la diferencia ya que los candidato y sus combos de "ratibliches" tenían que llevar las urnas a toda mecha a su centro y al que más rápido le digitaban los datos ese era el que ganaba. ¡Imagínate! el berrinche de esta marabunta tratando de llegar primero, dando paquetazos a diestra y siniestra para evitar que las "guíales" le cantaran el bolerito aquel que dice: "He sabido que te amaba cuando he visto que tardabas en llegar" o"Quién sabe por dónde andarás, quién sabe qué aventuras tendrás, que lejos esta de mi"

Según el sociólogo el Dr. Edigio Menagio, se trataba de un problema "escructural", una "contracción" de las chicas sociales que no le daban paso a los de menos que se creen de más o a los de más que quieren aparecer de menos. Es por eso, dice la Juana y su "fren" Josefainn, que algunos candidatos cambian sus "florshine" por las chancletas o cutarras de sus pobres seguidores. No era de extrañar entonces, ver gente muleando con sus dolce&Gabbana y a otros enchancletados en sus cadillac.

A falta de la tele, el fax y la internet, los candidatos rodeados de avivatos seguidores recorrían plazas, plazoletas y zaguanes vociferando enardecidos discursos. Como no había nada de eso de defensores públicos autorizados ni de derechos para los maltrechos, la gente decía todo lo que quería y si a alguien le dolía su varillazo recibía. Los domingos se organizaban aquellas maratones llamadas la Vuelta al Terraplén en donde los candidatos competían corriendo desde el Parque de Santana, bajando por Salsipuedes hasta el mercado público y subiendo por Ave. B a ver quién llegaba primero a la Presidencia. Al que ganara cien veces la vuelta le daban la Presidencia, cosa que nunca paso pues los candidatos o eran gordos o perezosos y muchos se quedaban refrescándose con el "pan líquido panameño" en la célebre Bocatoreña o "monchando barbicui" de carne en palito en el terraplén. Y así sucedían las cosas y nadie se quejaba porque palo se le daba al que a los al pié de guerra enfrentaban.

Enero 2009

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