jueves, 1 de julio de 2010

Y llegó otro año y más de lo mismo...

La Juana revuelve su maraña de dendritas, buscando las conexiones para "saber lo que debe ser y lo que puede suceder". ¡Qué vaina! la vida en la city sigue complicándose cada vez mas dizque con lo de la "burbuja". Ya no importa "lo que tu ojo ve", ya que lo de hoy no será lo de mañana. "Camina por aquí, camina por allá y sin darte cuenta no regresarás, ya que te perderás o algún maleante te secuestrará"

Las casas y edificios parecen poseídos por las hordas de Megatrón transformándose e invadiendo cuanto lote vacío encuentran y si no está vacío lo vacían tumbándolo que encuentren. Pero el horror de los horrores según la esposa de mi sobrino Cosme, la Yanaris, en poco tiempo la ciudad se ha convertido en un torbellino de gente que invade lugares otrora tranquilos y seguros.

Sospechando perversidades ocultas en este "tejemeneje" la Yanaris observa desde su ventana, cómo al alba ejércitos de obreros /vendedores/desocupados y ladrones se desplazan hacia las construcciones destructivas de los barrios tranquilos y luego para volver a sus "chantis" toman por asalto a los destartalados "diablos rojos", encaramándose por puertas y ventanas, aplastando a cuanta vieja gorda se les cruce en el camino.

La ciudad se desordenó con los estorbos del Ministerio de Obras Punibles, que no vacila en apadrinar la construcción de cualquier pedestal ensortijado, siempre y cuando le ofrezca alguna retribución.Aterrador no.... los buses que ahora van para allá antes venían para acá y lo "pior" es que alguna gente hasta camina "pa trás". Supongo que para recordar el camino recorrido y no dejarse agarrar de congo.

Euyira y Ayira, las gémelas de calle 12, ahora se las tiran de más, ya que tienen un puesto de comida por Marbella, en tremenda acera, cerca de una de las construcciones de los yeyesitos. No hay quién las aguante, hasta se maquillan con arabescos inescrutables dizque para vender más a los buays del suncratas. "El que se atreve a salir, no tiene porvenir, pues no sabe por dónde ir, ya que las calles se han vuelto un laberinto sin fin...."

"Áyala vida" dice la Juana, esta vorágine apocalíptica además de todo, creo yo, ha favorecido a la "maleantada" que, aprovechándose del desconcierto de los transeúntes buscando su ruta, asaltan a trocha y mocha a cuanto hombre mujer y niño se encuentran o se los llevan a darle su paseíto "rascabuchón "que bien puede terminar en el panteón. Me espeluco de solo pensar que azorados delincuentes me arrastren dentro de un carro, me tiren en el asiento de atrás y posiblemente uno se me siente encima y sabrá Dios que viene después. Tenía razón Borges cuando dijo que "uno de los hábitos de la mente es la invención de imaginaciones horribles".

Y las autoridades incompetentes, bien gracias y usted, "nada que verrrr". Según ellos es un problema de bandidos desocupados que se están ocupando. Mi sobrina Simona y su amiga Mitzaya que trabajan de noche en un centro recreativo, han oído cantar a los que cuidan la inseguridad este curioso estribillo "por aquí pasó, te lo digo yo, (bis) el rechinchat se formó y el diablo se los llevó".

Y mientras eso pasaba la marabunta entraba y a acosar empezaba a todos los que allí llegaban. Pero eso no es todo, según un Misterio de Desarrollo Antisocial la solución es la risa el remedio infalible: de 100 a 200 carcajadas equivalen a 10 minutos de jogging. Baja el estrés y despierta células naturales de defensa y muchos anticuerpos.

Enero 2009

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