jueves, 1 de julio de 2010

No Todo el que Busca, Encuentra

Me encontré a la Juana de nuevo sentada en el Parque de Catedral, con su amiga la Mayrubys dizque pensando en la "inmortalidad del cangrejo". Parece que ahora que esta anda de desempleada le ha dado por darle al intelecto, aunque vacío.

¿Qué es lo que qués? le dije por no dejar, a lo que me contesta, "aquí pues, naa", leyendo el periódico a ver si consigo algo que hacer que no sea sacar pollos a vender, para asegurarme "el refine", aunque ahora sin arroz. Pero que va, "naa que ver". Tu sabes que yo estoy en el negocio de la belleza, pero parece que ese "bisness" se ha vuelto muy sofisticado, dizque tienes que ser carismática de buena apariencia, con idoneidad en uñas, cabello y depilación; saber inglés o escribir en com-pu-ta-do-ra. Te pagan salario básico más comisión y propinas.

La vida esta cada día mas cara, unos comen siempre, otros a veces y mal y a nadie le importa. Pero pasa algo raro a la hora de buscar y encontrar trabajo, todo el mundo esta seguro de que alguien puede hacer el trabajo que cualquiera hace, pero al final resulta que nadie lo hizo. Entonces se reverberan los ánimos, ya que alguien creyó que se trataba del trabajo de todo el mundo y que cualquiera podía exigirle a alguien que lo hiciera y acusar a cualquiera de no hacer el trabajo de todo el mundo. Pero en fin, la vida es muy corta para perder el tiempo preocupándose por esto. Después de todo, hay más gallinas que gente en el mundo.

A este paso, dice la Mayrubis voy a tener que poner uno de esos anuncios personales como los que salen en el periódico a ver si logro algo. Que tal si te digo que ahora que vuelven otros gringos la profesión más antigua de la humanidad vuelve a "coger vapor". Y con la ventaja de que para eso no hay que estudiar ni tener idoneidad, solo practicar. Por ejemplo, acota Eugira que se une al grupo, para uno que diga: "Conoce a madurita con glamour, pura sensualidad. Oferta no apta para cardíacos". O quizás algo como "Cuarentona atractiva, elegante, buen busto y fuertes nalgas, tierna, cariñosa y descomplicada". O algo mejor como, "Mujer veterana, tierna dulce y cariñosa que te hace realidad tus fantasías". Pero muy sabiamente concluye Eugira que solo una mujer sin la imaginación de Scherezada necesita valor y un paladar sin escrúpulos para compartir sábanas con los bagres que contesten los anuncios. Cómo dice el estribillo:

"Bajo la luna
El no quiere a ninguna
Y ella solo busca una
Una cintura donde desbordar sus locuras
Una aventura que pronto terminara en tortura"

La Juana revuelve su maraña de dendritas, buscando las conexiones para "saber lo que debe ser y lo que puede suceder". ¡Que vaina! Ya no importa "lo que tu ojo ve", pues dicen que ahora si es cierto aquello de que no todo lo brilla es oro. La película sicalíptica de nuestra vida nos recuerda una enseñanza inútil que postula que siempre se ven las caras y no los corazones. Para evitar trifulcas inútiles no hay que ganar todas las discusiones; a veces es mejor estar de acuerdo con el desacuerdo, no sea que nos pase lo de Rosita, que "el día que la mataron, Rosita estuvo de suerte; de tres tiros que le dieron, tan solo uno era de muerte."

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